Cómo Somos Hackeados: Porno | Videojuegos | Redes | Comida Rápida

En la era moderna, el porno, la comida rápida, las redes sociales y los videojuegos son lo que considero “las 4 grandes amenazas del desarrollo personal”, y si queremos tener alguna esperanza de aprender a manejarlas como debe ser, necesitamos primero entender cómo literalmente secuestran nuestros impulsos primarios para usarlos contra nosotros al convertirse en estímulos supernormales. 

“Los estímulos supernormales son cualquier estímulo que provoca una reacción instintiva más fuerte que el estímulo para el que evolucionó el instinto…

…La esencia del estímulo supernormal es que la imitación exagerada puede ejercer un impulso más fuerte que el original.”

Supernormal Stimuli: How Primal Urges Overran Their Evolutionary Purpose By Deirdre Barrett

Una tarde, un científico y sus estudiantes observaban cómo un ganso perseguía una pelota de vóleibol, con la esperanza de salvarla y regresarla a su nido, mientras ignoraba por completo que su propio huevo rodaba por el suelo a solo unos metros de distancia. Lo que pasó fue que la pelota, al ser más grande y redonda, desató los instintos primarios de la madre ganso en una medida mucho mayor que su propio huevo ovalado y pequeño.

Este mismo fenómeno, referido en la ciencia como decodificación, ha sido observado y replicado con éxito en distintas especies animales, incluyendo humanos, donde los instintos que evolucionaron para promover la supervivencia, en esencia, pueden ser “sobrescritos” por imitaciones exageradas del estímulo en que se basan, también conocidos como estímulos supernormales, un término acuñado por el mismo científico de la historia del ganso, el etólogo ganador del Premio Nobel, Nikolaas Tinbergen. 

A diario estamos siendo bombardeados por estos estímulos “supernormales”, en particular por las 4 grandes amenazas que mencioné al inicio del video, el porno es una imitación exagerada del estímulo de reproducción humano, la comida rápida es una imitación exagerada del estímulo de  comida real, las redes sociales son una representación exagerada del tejido social de la humanidad, los videojuegos son una imitación exagerada de escenarios reales y el progreso, en esencia.

Cada uno de estos se aprovecha de nuestros instintos biológicos primarios, secuestrando el sistema de recompensas de nuestro cuerpo haciendo que estemos más motivados hacia esas cosas, con poca motivación por las cosas que, muy al fondo, sabemos que deberíamos estar motivados a hacer.

Entonces, ¿cómo podemos girarlo a nuestro favor? 

¿Cómo volvemos a hacer las cosas que nos hacen más atractivos ante la pareja ideal, en vez de solo consumir cantidades masivas de porno? ¿Cómo podemos volver a comer huevos reales en vez de huevos cadbury? Levantar pesas, en vez de levantar nuestros celulares frente a nosotros, aumentar nuestro ranking profesional , en vez de aumentar nuestro ranking en Call of Duty.

En este video, voy a deconstruir cada uno de estos 4  estímulos supernormales, para que podamos recuperar el control y elegir las cosas hacia las que queremos estar motivados.

#1. La comida rápida secuestra nuestro instinto de consumo de calorías

Nuestras papilas gustativas básicas, que usamos para identificar sabores dulces, agrios, salados, amargos y umami, evolucionaron para ayudar a nuestros antepasados a identificar alimentos seguros y altos en calorías, evitando al mismo tiempo sustancias tóxicas, mientras que los sistemas de dopamina evolucionaron para crear la motivación para que hagamos  las cosas que probablemente resulten en conseguir alimentos altos en calorías.

Los sistemas de dopamina fueron igual de importantes al dar la motivación para cazar, como para ayudar a nuestros antepasados a recordar los caminos seguros de regreso a la huerta de manzanas, si hablamos de los ancestros cazadores, quienes no tenían ni idea de dónde iban a conseguir su próxima cena, esto era algo demasiado importante. 

Sin embargo, para el típico humano moderno, ya no lo es tanto, las personas que “diseñan” comidas rápidas no son “cocineros”, son científicos patrocinados por compañías sedientas de ganancias, que entienden cómo secuestrar nuestro instinto evolutivo para consumir alimentos altos en calorías, si consumimos una Big Mac, con papas y un batido de vainilla, la próxima vez que nos de hambre, es casi seguro que vamos a pensar en la misma comida o  algo parecido, porque la comida rápida, gracias a su naturaleza alta en calorías, su bajo costo y fácil acceso, activan nuestro sistema de dopamina para motivarnos hacia los mismos alimentos fáciles de obtener, como parte de nuestro mecanismo evolutivo de supervivencia, el cual no ha evolucionado para entender que ya no necesitamos usar nuestras armas y organizar expediciones para cazar nuestra próxima cena, sólo tenemos que usar nuestro teléfono.

#2. El porno secuestra nuestro instinto de reproducción

Por biología, estamos programados para buscar rasgos deseables en parejas potenciales, por instinto, nos atraen hombres con rasgos fuertes y cuerpos musculosos, así como las mujeres con labios grandes, y con pechos y caderas que soporten tener hijos, el porno es todo eso pero con esteroides. Videos ultra HD mostrando mujeres con pechos falsos del tamaño de calabazas y hombres con penes de caballo, gimiendo y gritando de formas exageradas mientras tienen “sexo casual” falso, en el contexto absurdo de alguna fantasía.

Estas representaciones tan exageradas, toman el sexo de ser un estímulo “normal”, y lo convierten en un estímulo “supernormal”.

Resultando en desechos masivos de dopamina que se intensifica de forma exponencial al tenerlo al alcance del bolsillo y entre más consumamos el estímulo supernormal del porno, lo cual nuestros cuerpos perciben como una actividad de alta recompensa y poca fricción, más dopamina se libera, más motivados estamos para consumir más porno, a costa de la motivación hacia otras cosas.

#3. Las redes sociales secuestran nuestro instinto de buscar aprobación social

Mucho antes de la evolución del lenguaje, nuestros ancestros ya habían aprendido la importancia crítica de la cooperación y la armonía grupal, lo que significaba compartir recursos y protección contra depredadores al acecho, como resultado estamos programados genéticamente para buscar la aprobación de los demás.

Las redes sociales entienden esto y secuestran este instinto al mantenernos en un ciclo perpetuo en búsqueda de la aprobación. Cada publicación es una oportunidad de mostrar valor e incrementar nuestra armonía dentro del grupo, cada like que recibimos es una señal de aprobación, nuestro cerebro ve todo esto como un incremento de nuestra probabilidad de supervivencia.

Dentro de las tribus antiguas, existían los “sistemas de clasificación”, donde la clasificación de un individuo era determinada por varios factores, incluyendo las habilidades, conocimiento, experiencia, atracción hacia el sexo opuesto y relaciones sociales con el resto de la tribu, con las redes sociales, no estamos viendo a alguien como es en realidad, estamos viendo la proyección virtual de esa persona, que en general, está editada para destacar la mayoría y en algunos casos todos esos factores de clasificación.

Entonces, ¿cómo hacen nuestros primitivos cerebros para interpretar todo esto?

La triste respuesta es que no lo hacen, nuestros cerebros no ven esto como “proyecciones digitales”, vemos a las personas como sus proyecciones digitales, por lo que el sobreconsumo de redes sociales nos hace sentir deprimidos acerca de nuestras propias experiencias reales, es como si nosotros fuéramos el eslabón más débil dentro de la tribu.

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#4. Los videojuegos secuestran nuestro instinto de sentir progreso

Los videojuegos, para bien o para mal, son la cumbre de los estímulos supernormales, todas y cada una de las cosas de la vida real pueden ser replicadas de una manera creíble en mundos virtuales y reconstruida para incluir todos los elementos de recompensas, sin ningún riesgo.

Hablemos de dos de los géneros más populares en los videojuegos, First person shooters o “FPS”  y videojuegos de rol multijugador masivo en línea o MMORPG. 

Los juegos FPS, como Call of Duty, son muy gratificantes porque imitan muy de cerca la actividad de cazar, desde disparar a objetivos móviles, a la cooperación con compañeros de equipo para coordinar un ataque, nuestro instinto de cacería prosperó porque los cazadores tenían una mejor oportunidad de producir una descendencia saludable, gracias a la nutrición y el sustento proporcionado por una matanza fresca. 

Por otro lado, los MMORPGs son otro género muy popular con adicción evidente, un exceso de estímulos supernormales incorporados en su contenido, juegos como World of Warcraft simulan un sentido de progreso exagerado al incluir sistemas de clasificación, equipos legendarios y logros.

En la vida real, si bien puedes ser un estudiante humilde o trabajar de 9 a 5, en línea, puedes ser brujo elfo nivel 90, incluso las misiones de búsqueda son formas de estímulos supernormales que simulan la actividad de recolección, ir a equis área y recuperar equis número de artículos o matar equis número de monstruos y de alguna manera podemos llevar más de novecientos noventa nueve 999 minerales de hierro en nuestro inventario, y todo lo que tenemos que hacer para conectarnos a estas realidades exageradas, es encender la televisión y presionar el botón del control por unos segundos.

Resumen

Entonces, para resumir.

Existen 4 grandes estímulos que amenazan nuestro camino del desarrollo personal al secuestrar nuestros instintos primarios. 

#1. La comida rápida secuestra nuestro instinto de consumo de calorías

Nuestras papilas gustativas evolucionaron para ayudar a nuestros antepasados a evitar sustancias tóxicas e identificar comida con alto valor nutricional y calórico. Los científicos detrás de nuestras recetas favoritas diseñan comida que explota ese instinto a través de cantidades excesivas y poco saludables con ingredientes densos en calorías.

#2. El porno secuestra nuestro instinto de reproducción

El porno exagera los estímulos instintivos, y al mismo tiempo los pone a nuestra disposición inmediata.

#3. Las redes sociales secuestran nuestro instinto de aprobación social

Para nuestros antepasados, la cooperación era necesaria en la supervivencia, así que evolucionamos para buscar la aprobación de los demás. Las redes sociales exageran todo fomentando un comportamiento constante de búsqueda de validación, mientras que nos ponen dentro de una competencia ‘injusta’ contra proyecciones digitales altamente editadas y filtradas por los demás.

#4. Los videojuegos secuestran nuestro instinto de cazar y sentir progreso

Los videojuegos nos permiten experimentar todo, desde la cacería, hasta la acumulación de prestigio y ranking dentro de mundos virtuales. Simulaciones que nos permiten experimentar todas las ganancias y nada del riesgo.

La cosa más importante que debemos entender es cómo cada uno de los 4 grandes estímulos que expliqué en este video, afectan de forma negativa nuestro sistema de dopamina, el cual es el sistema que evolucionó para motivarnos hacia ciertas acciones percibidas que pueden resultar en recompensa y por tanto, aumentar nuestra posibilidad de supervivencia, que es exactamente la razón por la que cuanto más consumimos cualquiera de estas cosas, más motivados estamos para hacer esas cosas, posiblemente incluso llevándonos a una adicción total, sintiendo menos motivación hacia las cosas que realmente debemos sentirnos motivados.

¿Por qué esforzarnos y comer “sano” cuando podemos presionar un botón y comer algo delicioso en unos pocos minutos?

¿Por qué ir hasta el gimnasio para aumentar poco a poco nuestra fuerza, cuando podemos experimentar fuerza de dioses presionando unos botones?

Ahora, ¿De qué forma podemos enfrentar un estímulo que cada vez evoluciona para ser más y más exagerado artificialmente por empresas con recursos ilimitados que han contratado las mentes más brillantes del mundo? 

La respuesta es: Desconectandose

Primero, debemos romper el ciclo de las cosas, tomarnos unos días en la naturaleza sin teléfono celular, consumir comidas saludables por una o más semanas, intentar NOFAP, o al menos, dejar de ver porno por un tiempo.

Después mira qué tal te sientes, lo más probable es que en unos pocos días vas a comenzar a sentirte increíble, esto puede ayudar a darnos el contexto que necesitamos para entender a profundidad la influencia negativa de esas cosas en nuestras vidas, incluso unos cuantos días de desintoxicación son suficientes para que nuestras vías neuronales dentro del cerebro se empiezan a reconstruir y así nuestro sistema de dopamina empiece a motivarnos hacia las cosas que en realidad mejorará nuestras vidas.

Si te gusta aprender sobre la dopamina y cómo optimizarla, tengo una playlist completa del tema y recuerda dar clic si quieres saber más sobre  Dark Mode, el sistema simple que diseñe para ayudar a desconectarnos de esas adicciones negativas y a la vez alcanzar metas increíbles. 

Y por supuesto, si quieres ver más videos como este, no sólo suscríbete, asegúrate de hacer clic en la maldita campanita.

Ciao y nos vemos en el próximo post.

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