Cómo DESTRUIR El Miedo Al Rechazo

Durante la mayor parte de mi vida, al igual que muchas personas, el “miedo” al rechazo fue uno de mis mayores temores, ahora, puedo decir desde la experiencia que es de las cosas más importantes que he tenido que aprender a conquistar.

Conquistar mi miedo al rechazo es la razón por la que estoy hablando con ustedes a través de uno de los canales de más rápido crecimiento en YouTube, en lugar de esperar preocupado la aceptación de otras personas.

Quiero decir, piensa solo por un segundo ¿cómo sería tu vida si de repente no tuvieras miedo al rechazo?

Si pudieras acercarte a un hombre o mujer sin dudarlo, e iniciar una conversación, si de pronto pudieras manifestar esas cosas en tu interior y compartirla al resto del mundo, a través de la escritura, del arte, del baile o incluso con videos de YouTube, si de pronto pudieras, todo el tiempo ante cualquier situación, solo ser .

Mi peor momento de rechazo fue en una discoteca hace 10 años, una mujer pasó frente a mí, delgada, con características morenas, entonces, tomé una respiración profunda, me acerqué, le toqué el hombro y le dije “Hola”, ella volteó y me detalló con una mirada que atravesaba los poros de mi rostro hacia la esencia misma de mi ser y sin dudarlo, dijo «Ew» y se fue. Sentí como si me hubieran apuñalado con un tridente, pero recuerdo que regresé con mis amigos, quienes estaban riendo como locos viendo lo que acababa de pasar, y yo empecé a reírme como loco también.

Fue Lao Tzu quien dijo

“No hay mayor ilusión que el miedo”.

Y en ese momento, me di cuenta que la cosa que probablemente era lo que más temía se había hecho realidad y no fue tan malo, no morí, minutos después mi confianza regresó y ya estaba hablando con otras mujeres.

¿Cómo? ¿Qué pasa con nuestro miedo al rechazo que a veces no deja que actuemos en algo que se puede convertir en la mejor oportunidad de nuestras vidas? Y ¿Cómo podemos enfrentar cara a cara este miedo y no solo aprender a manejarlo? En cambio, aprendamos cómo conquistarlo completamente, de modo que cuando seamos inevitablemente «rechazados», simplemente resbale como lluvia de un techo. 

En este video, voy a describir los 3 pasos exactos que usé para destruir por completo el miedo al rechazo en cada aspecto de mi vida. Empecemos.

Paso 1: Entender por qué tememos al rechazo

¿Qué hace que el “miedo al rechazo” en particular sea uno de los más grandes miedos que experimentamos a diario?

Para empezar, está demasiado arraigado en nuestra biología, estamos programados para querer pertenecer y ser aceptados, como parte de un mecanismo evolucionado de supervivencia. Los grupos eran fundamentales para la supervivencia porque significaban recursos compartidos y mejor resguardo contra depredadores, ser aceptados por la pareja potencial significaba que era más probable producir descendencia fuerte. Hoy en día, parte de la razón por la que tememos el rechazo es porque vivimos en sociedades capitalistas que refuerzan la búsqueda de placer y la evasión del dolor.

El rechazo puede ser doloroso porque puede reflejar juicios arraigados profundamente en nuestro interior, que no somos suficiente, que no valemos la pena, que somos indeseables. Cuando sentimos rechazo, sea de un hombre o mujer que nos atrae, un trabajo que ansiamos, algo que publicamos en Instagram y nos hace sentir vulnerables, y que solo recibió unos pocos likes, sentimos como si todo nuestro ser, la totalidad de quienes somos, ha sido rechazado.

Por supuesto, esto es algo irracional por completo, quien sabe que está pasando en la vida de esa persona que nos rechazó, no tienen la más mínima idea de quiénes somos. 

Nuestra solicitud de empleo solo es un pedazo de papel con algunas descripciones de experiencia laboral y de por qué creemos que somos una buena opción, lo que publicamos en Instagram, bueno, tal vez esa publicación solo fue un intento patético de llamar la atención en vez de esa “manifestación” profunda de nuestro ser que creíamos que era. 

Lo que quiero decir es lo siguiente, las personas pueden aguantar una vida entera temiendo al rechazo, sin siquiera tomar unos malditos minutos para considerar el porqué detrás de eso y ese es el primer paso, tomar unos minutos sentados en un sofá, invitando nuestro miedo al rechazo a sentarse con nosotros y mirarlo con mucho detalle.

Preguntarnos por qué, hasta que no podamos seguir más.

– ¿Por qué temo al rechazo? Porque estoy evitando el dolor.

– ¿Por qué asocio el rechazo con dolor? Porque no siento autoestima.

– ¿Por qué no siento autoestima? Porque no he hecho nada en mi vida que me haga sentir orgullo. Porque gasto mi tiempo en Instagram, consumiendo las proyecciones digitales exitosas de los demás.

– ¿Por qué no has hecho nada que te haga sentir orgulloso? ¿Por qué gastas tanto tiempo en Instagram? 

– ¿Por qué, por qué, por qué, por qué, por qué?

En palabras de Bruce Lee

“Entender tu miedo es el comienzo de ver realmente”.

Paso 2: Ser alguien que no valga la pena rechazar

Si haces el ejercicio del “por qué” mencionado en la sección anterior, no tengas miedo de llegar a la conclusión que tal vez mereces ser rechazado.

¿Aplicaste al trabajo de tus sueños y te rechazaron? ¿Qué tan duro has trabajado en tus empleos anteriores? ¿De verdad te esforzaste con tu hoja de vida y durante la entrevista? Como alguien que ha revisado miles de solicitudes de empleo en mi empresa, puedo contar el número de solicitudes que de verdad llamaron mi atención en una sola mano. 

¿Cómo carajos puedes hacer videos de YouTube enseñando a los demás a ser exitosos cuando ni siquiera has tenido éxito? ¿Has considerado la posibilidad que te importa más ser percibido como exitoso que en realidad ser exitoso?

Esa persona que te gusta ¿por qué deberías gustarle? ¿Cuidas tu cuerpo y tu apariencia física? ¿Eres amable y respetuoso? Si eres un hombre ¿eres exitoso o trabajas para serlo? ¿Eres capaz de proveer a una familia?

Veo esto todo el tiempo, en especial en los hombres, que en vez de hacer las cosas que los hacen más atractivo para la pareja ideal, por el contrario, recurren a juegos estúpidos o al mundo de las “frases para ligar”, que tal vez logren engañar a algunas mujeres para que se acuesten con ellos, sin considerar que, tal vez, lo que de verdad desean son conexiones profundas y significativas con personas que sí les importan. Mi punto es que, tal vez tememos el rechazo porque merecemos ser rechazados.

El asunto es este, si queremos la pareja ideal en un mundo donde la mayoría de personas no terminan con una pareja ideal, si queremos el trabajo de nuestros sueños en un mundo donde la mayoría de personas no tienen el trabajo de sus sueños, si queremos que nuestro arte sea apreciado en un mundo donde la mayoría no ha puesto el esfuerzo necesario para ir tan profundo de ellos mismos, descubriendo las capacidades expresivas necesarias para “crear” verdadero arte, si vamos a ser uno de los pocos que tendrán estas cosas, entonces debemos ser uno de los pocos que de verdad está dispuesto a hacer lo necesario para tenerlo. 

No estoy diciendo que debemos ser “perfectos”, la perfección es un ideal, los ideales son cosas perfectas y nosotros somos cosas imperfectas, pero creo que necesitamos sentirnos “completos”, es decir, sentirnos seguros de quienes somos porque estamos poniendo el trabajo necesario para ir adonde se supone que vamos.

Está bien estar solos por un tiempo mientras trabajamos en nosotros en vez de tratar de llenar el vacío de quiénes somos con alguien más, está bien trabajar en donde no nos gusta si sabemos que trabajamos como nadie hacía el trabajo que si nos gusta, está bien hacer nuestro arte en las sombras, evitando que el «por qué» que creamos se transforme de «autoexpresión auténtica» a un «ansia desesperada de validación social».

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Paso 3: Usar el rechazo como herramienta de autodesarrollo

Una vez trabajemos para entender por qué le tememos al rechazo y para sentirnos seguros de quienes somos porque sabemos hacia dónde vamos, entonces todo lo que nos queda por hacer es, ser rechazados, así podremos empezar a entender el rechazo no como el rechazo de todo nuestro ser, sino como un paso fundamental para convertirnos en quien queremos ser de verdad.

En este sentido, el miedo al rechazo es demasiado parecido al miedo al fracaso, escuchamos personas todo el tiempo, y me incluyo, hablando sobre qué tan importante es el fracaso y cómo no es fracaso en realidad, es solo experiencia, un gran indicativo de que nos estamos moviendo en la dirección correcta, si no estamos fracasando, entonces no nos estamos desafiando lo suficiente, el rechazo es casi lo mismo en ese sentido.

Todos mis rechazos pasados ​​fueron lecciones extremadamente importantes para convertirme en la persona que sé que estoy destinada a ser, hoy en día me siguen rechazando todo el tiempo. En mi empresa, cuando contacto clientes potenciales o colaboraciones, a veces ni siquiera consigo una respuesta, no me molesta porque sé que mi empresa es increíble, y mi conocimiento de la industria es superior, porque he puesto el trabajo necesario para ganar confianza, para creer esas cosas, tal vez solo debo trabajar en cómo escribo mis correos o buscar ideas más creativas para contactar a las personas.

En mi canal de YouTube, hice un video que escribí en una sola tarde y alcanzó más de 1 millón de vistas en las primeras dos semanas, y luego mi próximo video, había invertido meses trabajando en él y tenía que ver con el momento más importante en toda mi vida, solo consiguió 35 mil vistas en la misma cantidad de tiempo, ese video fue “rechazado” pero no lo veo como rechazo, lo veo resaltando algo en lo que necesito mejorar, yo sé que a medida que aprendo a ser mejor escritor, hacer mejores videos y cómo expresar mejor esas cosas que siento tan profundo, algún día voy a hacer la versión de ese video que llegará a millones de vistas.

El miedo que con toda honestidad ha sido el más difícil de superar para mí, ha sido mi miedo a ser rechazado por mujeres, pero antes de hablar de eso, hagamos un resumen de los 3 pasos.

Resumen

Paso 1: Entender por qué tememos el rechazo

El “miedo al rechazo” está arraigado en lo profundo de nuestra biología y por lo general ha evolucionado para estimular la búsqueda del placer mientras se evita el dolor, el rechazo puede ser doloroso porque puede reflejar juicios muy arraigados que tenemos de nosotros mismos, juicios que en algunos casos pueden ser irracionales, aunque es probable que tengan alguna justificación, cualquiera que sea el caso, debemos “sentarnos” con el miedo al rechazo, y preguntarnos por qué tan profundo como podamos, para ganar un entendimiento completo.

Paso 2: Ser alguien que no valga la pena rechazar

La forma cobarde de lidiar con el miedo al rechazo es con “pensamientos optimistas” o autoengaño, por el contrario, debemos considerar que merecemos todos los malditos motivos de ser rechazados, si de verdad queremos la gloria que nos espera al otro lado del rechazo, entonces debemos hacer el trabajo necesario para merecerla, no tenemos que ser perfectos, pero debemos sentirnos seguros de quienes somos porque sabemos que hemos hecho lo necesario para llegar donde se supone que vamos.

Paso 3: Usar el rechazo como herramienta de autodesarrollo

Si entendemos por qué tememos al rechazo y hemos trabajado para sentirnos seguros de quiénes somos, entonces el “miedo” al rechazo se transforma de un miedo irracional, a una experiencia de aprendizaje invaluable, un recordatorio constante de que avanzamos a lo largo del camino del autodesarrollo para convertirnos en la persona que sabemos que estamos destinados a ser.

Esa mujer en la discoteca hace tantos años, quién sabe por qué decidió responderme así, lo importante realmente era enfrentar cara a cara lo que más temía y me di cuenta en ese momento que en verdad no tenía nada que temer. No vi el “Ew” como rechazo a todo mi ser, solo vi el rechazo de quien era en ese momento, sabiendo que algún día iba a convertirme en alguien mejor.

En esa época, incluso hace unos años, gran parte de mi miedo al rechazo de las mujeres estaba arraigado en una fuerte creencia de que nunca iba a encontrar mi pareja ideal, hoy en día creo todo lo contrario, pude adquirir tanta confianza cuando se trata de mujeres porque sé que he puesto el esfuerzo necesario para ser el mejor partido para cualquier mujer y si me “rechaza” una, ya no lo veo como rechazo, lo veo solo como incompatibilidad, que de hecho, es algo que me alegra ver de inmediato, porque me acerca más al camino para encontrar la mujer adecuada para mí. 

Es esta misma mentalidad que tengo con cada cosa que hago, porque sé que he puesto el trabajo necesario para ganar la seguridad requerida para enfrentar situaciones donde hay riesgo al rechazo, en el camino a convertirme en lo que sé que estoy destinado a ser.

El miedo al rechazo en sí mismo es una ilusión, si lo miramos directamente a los ojos, preparándonos para la batalla, y lo buscamos proactivamente, en vez de esperar a que nos tome por sorpresa, podemos conquistarlo.

Vamos a divertirnos en los comentarios abajo, comparte tu experiencia más vergonzosa sobre el rechazo y lo que aprendiste de eso.

Por último, puedes ir a mi Instagram @NelsonQuest si quieres ver de primera mano cómo se ve alguien que ha conquistado en gran parte el miedo al rechazo.

Ciao y nos vemos en el próximo post.

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